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Miércoles, 10 de Marzo de 2010 19:46 

 

La Señora Gerardina Tabares Zuluaga, Madre de nuestro colega, amigo, expresidente de la Asociación Colombiana de Menopausia y actual Editor en Jefe de su Revista, Dr. Gustavo Gómez Tabares, descansó en la paz de Señor. La Junta Directiva de la Asociación Colombiana de Menopausia lamenta profundamente su sensible fallecimiento.

  

Miércoles, 10 de Marzo de 2010 19:36 

 

Recientemente la Academia Nacional de Medicina se ha pronunciado en términos duros y concretos en referencia a la Emergencia Social. Nos permitimos transcribir el comunicado que ha enviado a la comunidad científica y los medios en general.

 

Marzo 8, 2010

"Trataré a los enfermos de acuerdo con mi capacidad y buen juicio, y los apartaré del perjuicio y la injusticia. " Esto reza el Juramento Hipocrático, que estableció el marco ético y deontológico de la práctica de la medicina. Un precepto hipocrático nos dice: primum utilis esse, "primero el beneficio del paciente."

Harvey Cushing, hace ya casi un siglo, habló sobre la devoción del médico, esa devoción común que por encima de cualquiera influencia une a la profesión en su propósito de servicio. La devoción a la medicina, la consagración del médico, consecratio medici, aglutina a los miembros de esta profesión y lo hace con mayor fuerza y en forma más perdurable que ninguna otra actividad humana.

El médico se debe a su paciente, y a nada ni a nadie más. La reciente legislación de la Emergencia Social atropella la sagrada obligación del médico de hacer lo mejor por su paciente.

La medicina es una actividad que se ejerce con el más alto contenido moral, por cuanto su propósito único y exclusivo es el bien y el bienestar del paciente y de la sociedad. La medicina es, a la vez, una actividad intelectual que obra simultáneamente como profesión y como ciencia. La devoción a ella es máxima expresión de humanismo y humanitarismo.

Considera la Academia que la legislación de la Emergencia Social atenta contra el derecho humano y universal a una atención integral de la salud, por cuanto elimina la autonomía intelectual del médico en la toma de decisiones para el beneficio del paciente y supedita el imperativo hipocrático al mandato administrativo de los entes intermediarios. Además, rechaza la intención original y vigente de los decretos de crear un POS limitado a determinadas patologías y a considerar la atención de mediana y alta complejidad como "prestaciones excepcionales" cuyo costo se descarga en el paciente. Por lo demás considera éticamente inadmisible que el médico, actuando según su conocimiento y buen

juicio, pueda ser multado si prescribe un régimen terapéutico científicamente aceptado o ejecuta un procedimiento que esté por fuera de lo que decidan los nuevos comités y organismos denominados "técnico-científicos".

El médico sancionado podría ser además acusado penalmente de haber cometido un peculado, ya que los dineros del sistema de salud son de carácter público. Desde el punto de vista social, es inconcebible que se decrete que los costos de las prestaciones calificadas como excepcionales en salud, deban ser cubiertos por los afiliados con préstamos bancarios o, lo que es peor, con sus cesantías, tal como los decretos legislativos lo establecen originalmente. Estas disposiciones, que tienen fuerza material de Ley, según opinión de juristas no pueden ser

modificadas por un decreto reglamentario.

La Academia Nacional de Medicina, en su condición legal de órgano asesor del Gobierno Nacional, registra la expedición de tales decretos como un atropello más a una profesión digna y verdaderamente sacrificada, amenazada con perder su autonomía causando un grave detrimento para la salud de los pacientes.

Por lo anterior, la Academia Nacional de Medicina no puede aceptar los decretos

legislativos pertinentes a la salud emitidos en el marco de la Emergencia Social. Así lo ha expresado en declaraciones públicas y ante el Presidente Álvaro Uribe Vélez. Espera que la Honorable Corte Constitucional en su real saber y entender decida lo más justo para la salud de los colombianos.

GUSTAVO MALAGON LONDOÑO, MD

Presidente

  

Lunes, 08 de Marzo de 2010 20:57 

 

La Asociación Colombiana de Menopausia lleva más de 15 años luchando por lograr el bienestar de la mujer madura, tratando de mostrarle a la comunidad científica y a la comunidad en general que la menopausia es una etapa más en la vida de la mujer. Es un momento de reflexión, de crecimiento, de libertad y de aprendizaje de muchas cosas nuevas. Es por ello que días como hoy en el que se celebra el Día Internacional de la Mujer es un motivo de orgullo para la Asociación saber que cada día colocamos un grano de arena para contribuir al crecimiento de la mujer colombiana. Felicidades a todas las mujeres en su día.

  

Domingo, 28 de Febrero de 2010 20:02 

La Sociedad Norteamericana de Menopausia (NAMS) ha publicado una nueva posición de consenso sobre terapia hormonal de suplencia (THS) luego de reunir a los expertos en el tema y analizar la evidencia que sobre esta materia se ha publicado recientemente.

En esta posición de consenso se hace énfasis en conceptos que se vienen trabajando desde hace ya algunos años, como que la THS es la mejor opción disponible para el alivio de los síntomas relacionados con la menopausia.

Pero ya se habla que hay estudios que soportan el uso de las dosis bajas. De igual forma existe aprobación de diversos compuestos sistémicos y locales para el manejo de la atrofia urogenital; las dosis bajas por vía sistémica no han demostrado utilidad para este aspecto. Al mejorar la atrofia urogenital puede haber beneficios sobre otros problemas como la disfunción sexual por dispareunia y la urgencia urinaria.

Existe evidencia suficiente derivada de estudios aleatorios y controlados que demuestran que la THS disminuye el riesgo de fracturas en mujeres sin osteoporosis. El consenso recomienda utilizarlo como medida de prevención, incluso en mujeres que carecen de síntomas de la menopausia, más no como tratamiento en mujeres con osteoporosis establecida.

En cuanto a la enfermedad cardiovascular se ha visto que existe un efecto claro relacionado con tiempo de iniciación de la THS y el tiempo de uso. La enfermedad coronaria disminuye en mujeres jóvenes que inician la terapia cercana al momento de la menopausia y la usan por tiempo prolongado. No es lo mismo cuando se empieza de manera tardía y se utiliza por periodos cortos. Los datos sobre enfermedad cerebrovascular han sido inconsistentes y por ende no se puede arrojar una conclusión definitiva; posiblemente puede haber algo de efecto sobre incremento del accidente cerebrovascular isquémico. Es claro que la THS por vía oral aumenta el riesgo de eventos trombóticos y tromboembólicos, aunque ese incremento cae dentro de la categoría de eventos raros. Sin embargo, a pesar de la evidencia disponible, la THS no debe recomendarse para prevención cardiovascular como único fin.

Se ha demostrado también en estudios aleatorios y controlados que la THS disminuye el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en la posmenopausia, reducción que puede ser hasta del 21%. Es posible que en mujeres ya con diagnóstico de diabetes y que reciben THS se requieran dosis más bajas de hipoglicemiantes.

Los estudios publicados sugieren que la THS utilizada por más de 5 años puede aumentar el riesgo de cáncer de mama. El aumento parece limitarse a las mujeres que utilizan terapia combinada y que empiezan la terapia cerca al momento de la menopausia. Hay duda si progestágenos como la progesterona micronizada pueden minimizar este impacto. Cuando se utilizan estrógenos solos no se ha demostrado aumento e incluso en el estudio WHI hay disminución en el número de casos aunque no de manera significativa. No hay acuerdo sobre el efecto que tiene la THS en mujeres con diagnóstico previo de cáncer de mama, pero hasta el momento no se recomienda su uso. No hay datos que soporten alguna relación entre el uso de TSH y riesgo de cáncer de ovario y si existiera caería en la categoría de muy raro.

Aunque hay estudios observacionales que sugieren un efecto protector de la THS sobre la pérdida de función cognitiva y prevención de la enfermedad de Alzheimer, no se debe utilizar con este propósito.

Las mujeres con falla ovárica prematura merecen un enfoque diferente ya que su perfil de riesgo es distinto desde el punto de vista de cáncer de mama, mientras que se ha demostrado que de manera precoz desarrollan osteoporosis y riesgo de enfermedad cardiovascular. En ellas no se pueden extrapolar los datos obtenidos de estudios en mujeres posmenopáusicas. En ellas seguramente los beneficios seguramente serán mucho mayores que los riesgos potenciales derivados del uso de una THS.

Los ensayos clínicos y los estudios observacionales son consistentes en demostrar que la THS iniciada en mujeres jóvenes cercanas al momento de la menopausia disminuye cerca de 30% la mortalidad global.

Se sigue recomendando el uso de progestágeno para toda mujer con útero presente. La dosis recomendada debe ser la menor necesaria y no existe ningún soporte para definir un tiempo máximo para el uso de la THS. Se sabe que en el momento de suspender el tratamiento los síntomas recurrirán en por lo menos la mitad de las pacientes.

Espere dentro de pronto el consenso completo en la Revista Colombiana de Menopausia.

  

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