Salud menopausia

 

El VPH es la infección de transmisión sexual más común en hombres y mujeres en el mundo, y puede presentarse a cualquier edad. Tradicionalmente, la tamización para cáncer de cuello uterino se realiza con citología cervicovaginal, de forma regular, anual y hasta cada 3 años.

En la última década, las pruebas moleculares para detectar la presencia del DNA del virus han liderado el panorama de detección ; en el año 2012 se introdujo en el plan de beneficios la prueba, la cual es mucho más sensible que la citología, pero es menos específica. En 2016 se socializó la guía de detección de lesiones preinvasoras, que recomienda hacer pesquisa a mujeres de 30 a 65 años con prueba de VPH. Esta prueba, de resultar normal, tiene una validez de mínimo 3 y hasta 5 años. La paciente debe continuar asistiendo a controles ginecológicos periódicos, independientemente del resultado.

 

¿La paciente que no tiene vida sexual activa debe seguir realizando el tamizaje?

 Es una pregunta muy frecuente y la respuesta es afirmativa. La causa necesaria para el cáncer cervical es el Virus del papiloma humano, pero tener VPH no implica que la paciente tenga cáncer o vaya a desarrollarlo. Una prueba positiva, por si sola, no constituye evidencia de enfermedad, solamente indica que la mujer debe practicarse pruebas adicionales para establecer el diagnóstico. Las pacientes menopausicas cuyo resultado sea positivo para el Virus, debe ser evaluada en colposcopia, para definir si hay lesión. El seguimiento de las mujeres positivas se debe individualizar, de acuerdo a cada paciente.

 

 ¿Quienes deben vacunarse contra el VPH?

 Toda mujer, de 9 a 45 años se beneficia de recibir la vacuna contra el VPH.También se benefician hombre de 9 a 26 años (especialmente), pero la franja de edad se puede extender hasta los 45 años.

 

Recientemente ha salido un artículo en una importante revista médica científica (The Lancet), que asocia el uso de la Terapia hormonal de la Menopausia con la aparición de cáncer de mama. Para mayor ilustración de nuestras lectoras, nos permitimos desarrollar algunas preguntas sobre este tema.

  1. ¿Por qué se toman hormonas?

La terapia hormonal de la Menopausia (THM) es un tipo de tratamiento que consiste en tomar hormonas para prevenir o tratar ciertas afecciones médicas. Las indicaciones actualmente aprobadas para la THM incluyen las oleadas de calor o sofocos, la menopausia prematura (antes de los 40 años), los síntomas genitourinarios y la prevención de la osteoporosis. 

Los estrógenos constituyen el tratamiento más eficaz para el alivio de los sofocos, mejora el estado de ánimo y la función sexual en las mujeres que presentan dolor durante las relaciones sexuales por la atrofia a nivel vulvar y vaginal.

  1. ¿Qué tipo de hormonas se toman?

Las hormonas que se utilizan para tratar los síntomas que afectan la calidad de vida de las mujeres en menopausia son el estrógeno y la progesterona. La idea es suplir los estrógenos que ya no se están produciendo en las mujeres menopáusicas. (A la progesterona y a los medicamentos que actúan como esta, se les llama progestinas).

A las pacientes que tienen útero se les debe formular tanto el estrógeno como la progestina, para evitar el aumento del grosor del endometrio, mientras que las pacientes sin útero por antecedente quirúrgico, solo deben recibir estrógenos.

  1. ¿Qué efectos busca la Terapia Hormonal de la Menopausia?

Cerca del 60% de las  mujeres postmenopáusicas presentan síntomas vasomotores (sofocos o bochornos), agotamiento, labilidad emocional (irritabilidad, ansiedad o depresión), problemas osteomusculares, alteraciones del sueño, sequedad vaginal y disminución de la líbido,  aspectos que definitívamente  afectan la calidad de vida.

 

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