Inicio / Academia / Terapia hormonal
DHEA: estado actual de la evidencia
De qué trata
¿Qué es la DHEA y para qué sirve realmente en la menopausia? En esta tertulia académica del Capítulo Bogotá de la Asociación Colombiana de Menopausia, el Dr. Camilo Rueda Beltz, ginecólogo especialista en menopausia, revisa la evidencia científica actual sobre la dehidroepiandrosterona (prasterona) y los andrógenos en la mujer.
La conferencia explica cómo se produce y se transforma la DHEA en el cuerpo, cuáles son las dos indicaciones aprobadas de los andrógenos en la posmenopausia (el trastorno del deseo sexual hipoactivo y el síndrome genitourinario) y qué es la intracrinología: cómo la prasterona vaginal se convierte dentro de las células de la vagina en estrógeno y andrógeno, con acción local y sin efecto en el resto del cuerpo. Presenta los estudios que llevaron a su aprobación y sus resultados en la sequedad vaginal, el dolor en las relaciones y la función sexual.
En las preguntas se discute la DHEA que se vende en tiendas naturistas, las hormonas llamadas «bioidénticas», los implantes (pellets) de testosterona y sus riesgos, y qué hacer cuando una paciente pide DHEA por cansancio.
Autoevaluación
Intente responder estas preguntas. Si tiene dudas, vaya directo al minuto del video donde se responde.
- ¿Qué es la DHEA?
- ¿Sirve la DHEA que venden en tiendas naturistas?
- ¿Qué es la prasterona vaginal y para qué se usa?
- ¿Las hormonas bioidénticas son más seguras?
- ¿Son seguros los pellets de testosterona?
Resumen
La DHEA (prasterona) es un andrógeno débil que se produce sobre todo en las glándulas suprarrenales y que el cuerpo transforma en testosterona y en estradiol. Su forma sulfatada es un depósito de larga duración y, después de la menopausia, la principal fuente de andrógenos y estrógenos. Los andrógenos tienen efectos favorables en el hueso, el músculo, el cerebro y la vagina, pero solo tienen dos indicaciones aprobadas en la posmenopausia. La primera es el trastorno del deseo sexual hipoactivo, que se trata con testosterona por vía transdérmica en dosis que imiten los niveles de antes de la menopausia. La segunda es el síndrome genitourinario, que se trata con prasterona vaginal. La parte profunda de la vagina y la vejiga dependen más de los estrógenos, y la zona de la entrada vaginal, más de los andrógenos. La prasterona vaginal (6,5 mg diarios, aprobada por la FDA en 2016) se convierte dentro de las células de la vagina en estradiol y en dihidrotestosterona y se inactiva antes de pasar a la sangre: es una acción intracrina, local, sin efectos en el resto del cuerpo. En los estudios mejoró la mucosa, el pH, el dolor en las relaciones y la función sexual. Su principal efecto adverso es un aumento del flujo vaginal en una de cada diez mujeres. En Colombia no está disponible. La DHEA de tiendas naturistas y las hormonas llamadas «bioidénticas» no tienen estudios de seguridad a largo plazo. Los implantes (pellets) de testosterona son eficaces, pero el consenso mundial no los recomienda porque producen niveles excesivos y pueden causar efectos irreversibles, como el engrosamiento de la voz.