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Síndrome metabólico y menopausia
De qué trata
Después de la menopausia aumentan la grasa abdominal, la resistencia a la insulina, la presión arterial y las alteraciones de los lípidos: es el síndrome metabólico, que eleva el riesgo cardiovascular de la mujer. En esta tertulia del Capítulo Bogotá de la Asociación Colombiana de Menopausia, el Dr. Germán Barón Castañeda, ginecólogo endocrinólogo, explica por qué ocurre y qué podemos hacer.
La charla repasa cómo envejece la población colombiana y por qué la enfermedad cardiovascular se dispara después de los 45 años; los criterios para diagnosticar el síndrome metabólico y su frecuencia en la mujer madura; la epidemia de obesidad y la importancia de medir la cintura; el papel de los estrógenos, la leptina, la grelina y el neuropéptido Y en el apetito y la distribución de la grasa; la diabetes, la hipertensión y los lípidos; y lo que puede aportar la terapia hormonal en la mujer apropiada y en el momento indicado. En las preguntas se habla de los «obesos sanos», el ejercicio con dolor articular, el origen de estas alteraciones desde el embarazo, la comida ultraprocesada, los medicamentos y la cirugía para la obesidad y las recomendaciones de alimentación.
Autoevaluación
Intente responder estas preguntas. Si tiene dudas, vaya directo al minuto del video donde se responde.
- ¿Qué es el síndrome metabólico?
- ¿Por qué aumenta la cintura en la menopausia?
- ¿La terapia hormonal ayuda a prevenir la diabetes?
- ¿Se puede ser obesa y sana?
- ¿Cómo hago ejercicio si me duelen las articulaciones?
- ¿Las bebidas sin azúcar ayudan a bajar de peso?
Resumen
La población colombiana envejece y más de un tercio de la vida de la mujer transcurre después de la menopausia, cuando la enfermedad cardiovascular pasa a ser la principal causa de muerte. El síndrome metabólico (obesidad central, triglicéridos altos, HDL bajo, presión y glucosa elevadas) afecta a una de cada cuatro mujeres de 50 años o más, y en algunos estudios latinoamericanos a casi la mitad. La falta de estrógenos favorece el aumento de peso y de la cintura, altera la leptina y la grelina, y promueve la resistencia a la insulina, la diabetes, la hipertensión y un perfil lipídico desfavorable. La terapia hormonal, en la mujer apropiada y en el momento indicado, mejora los lípidos y puede reducir el riesgo de diabetes, pero la base del manejo son los cambios en el estilo de vida: medir la cintura en cada consulta, una alimentación sin azúcares ni ultraprocesados, actividad física y fuerza muscular, con apoyo de nutrición. Muchas de estas alteraciones empiezan desde la vida intrauterina.