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Insuficiencia ovárica prematura (parte 2)
De qué trata
Segunda parte del simposio con el que la Asociación Colombiana de Menopausia conmemoró el Día Mundial de la Menopausia 2020, dedicado a la insuficiencia ovárica prematura: la pérdida de la función de los ovarios antes de los 40 años.
La segunda sesión trata la fertilidad y el hueso: nuevos tratamientos para recuperar la función del ovario (plasma rico en plaquetas, fragmentación del tejido ovárico, células madre), opciones para las mujeres que desean un embarazo y cuidado de la masa ósea. La tercera sesión aborda el impacto en la calidad de vida y la sexualidad, los disruptores endocrinos y la terapia hormonal ideal, con dosis más altas que en la menopausia natural. El encuentro cierra con un caso clínico interactivo, la premiación del concurso y los anuncios de la Asociación.
Autoevaluación
Intente responder estas preguntas. Si tiene dudas, vaya directo al minuto del video donde se responde.
- ¿Puede embarazarse una mujer con insuficiencia ovárica prematura?
- ¿Sirve el plasma rico en plaquetas para recuperar el ovario?
- ¿Anticonceptivos o terapia hormonal?
- ¿Qué dosis de terapia hormonal se usa y hasta cuándo?
- ¿Cómo afecta la calidad de vida y la sexualidad?
- ¿Qué son los disruptores endocrinos y cómo protegerse?
Resumen
La insuficiencia ovárica prematura es una enfermedad, no una menopausia adelantada, y debe tratarse. Para las mujeres que desean un embarazo, la opción más eficaz sigue siendo la fertilización in vitro con óvulos donados. Aun así, vale la pena intentar primero la inducción de la ovulación, porque hay embarazos incluso con FSH muy elevada. El plasma rico en plaquetas, la fragmentación del tejido ovárico y las células madre son tratamientos experimentales, con resultados iniciales en series pequeñas. Cuando se prevé la pérdida de la función ovárica, por ejemplo antes de una quimioterapia, lo indicado es vitrificar óvulos o embriones o congelar tejido ovárico. El diagnóstico afecta sobre todo la esfera psicosexual: aumentan la ansiedad, la depresión y los trastornos del deseo, y el ejercicio y el control del peso mejoran la calidad de vida. Los disruptores endocrinos, como los ftalatos, el bisfenol A, el tabaco y las dioxinas, se asocian a un deterioro de la función ovárica. La terapia hormonal debe darse en dosis más altas que en la menopausia natural, preferiblemente con estradiol transdérmico y progesterona micronizada, al menos hasta la edad promedio de la menopausia. Los anticonceptivos orales combinados son una alternativa en mujeres jóvenes, aunque la terapia hormonal tiene un perfil óseo y metabólico más favorable.