Inicio / Academia / Ejercicio y nutrición
La importancia de la nutrición en la mujer madura
De qué trata
¿Qué cambia en la nutrición de la mujer en la transición a la menopausia y después de ella? En esta tertulia académica del Capítulo Bogotá de la Asociación Colombiana de Menopausia, una médica pediatra con formación en nutrición clínica habla del papel de la alimentación en el cuidado integral de la mujer madura.
La charla repasa los factores de riesgo nutricional en esta etapa (sedentarismo, polifarmacia, dietas de moda, alcohol y tabaco, problemas para masticar), los cambios del cuerpo que influyen en la alimentación y la relación con la grasa abdominal, el riesgo cardiovascular y la salud de los huesos. Habla del calcio y la vitamina D, de la microbiota intestinal y la dieta mediterránea, de los horarios de las comidas, de cómo armar el plato, de la importancia de las frutas, las verduras y las proteínas, y de cuándo se justifica un suplemento. En las preguntas se discuten los exámenes para detectar deficiencias de micronutrientes, la proteína en polvo, la intolerancia a la lactosa y los riesgos de comprar suplementos sin orientación.
Autoevaluación
Intente responder estas preguntas. Si tiene dudas, vaya directo al minuto del video donde se responde.
- ¿Qué cambia en la alimentación después de la menopausia?
- ¿Cuánto calcio y vitamina D necesito?
- ¿Sirven las dietas cetogénicas o el ayuno intermitente?
- ¿Debo tomar suplementos?
- ¿Qué hago si no tolero la leche?
Resumen
La nutrición es una herramienta terapéutica dentro del cuidado integral de la mujer en la transición a la menopausia y después de ella, y requiere conocer la historia de cada paciente: antecedentes, hábitos, medicamentos, actividad física y salud mental. En esta etapa aumentan la grasa abdominal y el riesgo cardiovascular, se pierde masa muscular y ósea, y son frecuentes el sedentarismo, la polifarmacia, el estreñimiento y las dietas de moda sin orientación. La charla recomienda asegurar el calcio y la vitamina D (con suplemento cuando la dieta no alcanza), una alimentación variada al estilo mediterráneo con frutas, verduras, cereales integrales, grasas de buena calidad y suficiente proteína, cenar ligero y en horarios regulares, cocinar en casa, hidratarse bien y no eliminar grupos de alimentos sin una razón médica. Los suplementos deben indicarse con criterio, a partir de exámenes, y no comprarse por internet sin orientación, sobre todo si hay otras enfermedades.