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Terapia hormonal de la menopausia en la paciente asintomática: ¿es válida la prescripción?
De qué trata
¿Se debe formular terapia hormonal a una mujer en la menopausia que no tiene síntomas? En este conversatorio del Capítulo Eje Cafetero de la Asociación Colombiana de Menopausia, tres ginecólogos de Colombia, Guatemala y México discuten una pregunta frecuente en la consulta y que las guías no resuelven del todo.
El panel repasa a quién se le puede iniciar la terapia hormonal con tranquilidad y sus dos indicaciones aprobadas: el tratamiento de los síntomas vasomotores y la prevención de la osteoporosis. Discute qué hacer con la mujer sin síntomas que tiene osteopenia, cómo usar la escala FRAX y la densitometría para decidir según el riesgo de fractura, y qué cambió veinte años después del estudio WHI: la ventana de oportunidad, el riesgo relativo frente al riesgo absoluto, las nuevas progestinas y la decisión compartida con la paciente. También se habla de la terapia local en las sobrevivientes de cáncer de mama y de la relación entre terapia hormonal y salud sexual.
Autoevaluación
Intente responder estas preguntas. Si tiene dudas, vaya directo al minuto del video donde se responde.
- ¿Puedo usar terapia hormonal si no tengo sofocos?
- ¿La terapia hormonal sirve para la osteoporosis?
- ¿Debo hacerme una densitometría al llegar a la menopausia?
- ¿La terapia hormonal da cáncer de mama?
- ¿Hasta qué edad se puede iniciar?
- ¿La terapia hormonal mejora el deseo sexual?
Resumen
La candidata ideal para la terapia hormonal tiene síntomas vasomotores que afectan su calidad de vida, está dentro de los primeros cinco a diez años de la menopausia y no tiene contraindicaciones (antecedente de trombosis o de cáncer de mama). Si no tiene útero, no necesita progestina. La terapia tiene dos indicaciones aprobadas: los síntomas vasomotores y la prevención de la osteoporosis. Para el hueso es un tratamiento preventivo, no de la osteoporosis ya establecida, para la que hay medicamentos más potentes. El panel coincide en que hoy se decide según el riesgo de fractura (escala FRAX, con o sin densitometría) y no solo según la densitometría: en la mujer joven con osteopenia y riesgo bajo, la terapia hormonal puede indicarse aunque no tenga síntomas. Para el resto de las mujeres sin síntomas, la respuesta es individualizar. Veinte años después del WHI, el análisis por edades mostró que los riesgos se concentraban en mujeres mayores que empezaban la terapia tarde. De ahí surgió la ventana de oportunidad: la terapia sistémica se inicia antes de los 60 años o en los diez años siguientes a la menopausia. El aumento del riesgo de cáncer de mama es pequeño y conviene explicarlo en riesgo absoluto, no relativo, para que la paciente tome una decisión compartida. Las progestinas actuales parecen más seguras que la que se usó en el WHI. La terapia vaginal en dosis bajas puede mejorar la sequedad y el dolor en las relaciones, incluso en algunas sobrevivientes de cáncer de mama. La terapia hormonal por sí sola no mejora el deseo sexual: mejora el dolor, y la sexualidad debe evaluarse de forma integral.