Nutrición

Orientación a practicar hábitos de alimentación saludables en la madurez

Aún en la edad madura la alimentación saludable, la actividad física y en general los hábitos saludables tienen impacto positivo en mantener un peso corporal que favorezca la salud y calidad de vida de las mujeres durante esta etapa del curso de la vida.

Debido al inicio de algunos cambios estructurales y funcionales en la madurez, el sistema musculo – esquelético empieza con una disminución lenta pero progresiva de la masa muscular y la fuerza; por lo que se hace necesario reducir las necesidades energéticas, lo que implica determinados ajustes en los hábitos alimentarios y propender por un estilo de vida saludable.

La dieta debe ser tal, que permita el mantenimiento del peso corporal a las personas con peso adecuado o que se ajuste a los casos particulares en los que se requiera aumentar o disminuir el peso.

En relación con la alimentación, se debe mantener el equilibrio entre la ingesta y el gasto calórico, evitando, así, la aparición de sobrepeso corporal o el aumento del ya preexistente, suceso que suele ser frecuentes en esta etapa. Por lo que se hace necesario conservar un patrón alimentario que prevenga enfermedades metabólicas como las ya mencionadas que son frecuentes en esta etapa de la vida.

Mantener una alimentación saludable en esta etapa es primordial y constituye un activo importante para el mantenimiento de la salud.

 

Con las fiestas de fin de año, las reuniones familiares, con amigos y demás actividades propias de esta temporada llega el aumento de el peso corporal debido a la exagerada ingesta de alimentos.

Para recuperar tu peso luego de esos excesos es importante que consideres retomar hábitos saludables de alimentación para tomar el control de peso y la actividad física.

Por lo anterior, a continuación sugiero una guía de alimentación por tiempo de comida para recuperar un peso saludable.

Desayuno

Para bajar esos kilitos demás  te aconsejo desayunar, evitarás la ansiedad por comer.

Opción 1:  Media taza de avena en agua, 6 nueces, una pera picada en cubitos o  5 fresas, endulzar con miel o estevia.

Opción 2:  Arepa de maíz pequeña, más huevo en la preparación de preferencia, una tajada de queso costeño y un pocillo de café tinto.

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